La firmeza, el material, el tamaño, los tratamientos hipoalergénicos… Son muchos los factores que has de tener en cuenta a la hora de elegir el mejor colchón para tu hijo. Hoy te damos las claves para que puedas hacerlo sin equivocarte. Porque el descanso del peque de la casa lo merece.

Dormir es una de las actividades diarias más importantes. Lo es para los adultos, ya que un buen descanso nos ayuda a hacer frente a los retos de la vida cotidiana. Pero también es fundamental para los niños. Ellos encuentran en el sueño la manera de recargar sus pilas a todos los niveles.
Mediante un descanso reparador y de calidad los niños recuperan la energía. ¡Y ya lo creo que lo necesitan! Por el día no paran. Saltan, corren, juegan y parecen no cansarse nunca. El secreto, entre otras cosas, está en las horas que pasan durmiendo.
Por eso los niños tienen que dormir a pierna suelta. Si descansan de forma adecuada por la noche, al día siguiente estarán preparados para hacerle frente a los retos de su edad.
Aprenderán mucho mejor, estarán más activos, su humor y su conducta se verán beneficiadas, y podrán relacionarse con otros niños de una forma más distendida. Como ves, un sueño reparador es imprescindible para que tu hijo crezca sano y feliz.
Elegir el mejor colchón para la cuna

Desde que nacen hasta los 2 años aproximadamente los bebés suelen dormir en una cuna. En esta primera etapa de su vida, el sueño es fundamental. Pasan muchas horas durmiendo, por lo que es importantísimo optar por un buen colchón de cuna.
Es importante que este sea nuevo y de calidad (hay un sinfín de colchones de alta gama en el mercado), así que no conviene heredar colchones ya usados. Estos, con el uso y el paso del tiempo, pierden firmeza y resistencia. Mejor invierte en un colchón de cuna que tu hijo pueda estrenar.

Un buen colchón para bebés ha de ser cómodo pero también firme. Huye de los colchones blandos. Una buena firmeza es importante para prevenir en la medida de lo posible la muerte súbita del lactante.
Además, los materiales empleados en la fabricación del colchón han de ser lo más transpirables posible e hipoalergénicos. También han de llevar un tratamiento antiácaros.
También la ropa de cuna o cama es importante para conseguir un buen descanso. Elige sábanas que sean 100% algodón, suaves y resistentes.
El cambio de la cuna a la cama

En las diferentes etapas que se van sucediendo en el desarrollo de un niño, destaca el momento en el que pasan de la cuna a la cama. Este es uno de los hitos de su crecimiento. Un momento especial en el que el niño (y los padres) tiene una manifestación real de que se está haciendo mayor. Suele ocurrir entre los 18 meses y los 2 años de edad y, si se lleva con un poco de paciencia, sucede con normalidad, más allá de alguna noche difícil.
Este momento implica también el cambio de la cuna a la cama y la compra de un nuevo colchón más grande. Lo ideal es aprovechar el momento para adquirir uno de calidad, que le servirá hasta los 9 o 10 años aproximadamente.

Para elegir el mejor colchón infantil hemos de fijarnos en que sea cómodo, pero firme (la constitución y el peso del niño también inciden en este aspecto). También ha de proteger su espalda y no llevar materiales que puedan provocarle reacciones alérgicas.
Ten en cuenta que en esta etapa los niños duermen entre 9 y 12 horas diarias, por lo que el descanso ha de estar garantizado. Después, cuando tu hijo haya cumplido los 10 años aproximadamente, llegará el momento de volver a cambiar su colchón.
¿De muelles, de viscoelástica o de látex?

En este punto los padres solemos estar algo confusos. ¿Qué material es mejor? Pues todo depende de la calidad del mismo. En cada uno de los tres grupos existen diferentes calidades. Pero sí podemos dar unas pautas generales que te ayuden a decidirte por un material u otro.
Los colchones de muelles. Son los que proporcionan mayor firmeza y, además, los más transpirables. Por eso son los más aconsejables si tu hijo tiene alguna alergia. A mí personalmente son los que más me gustan para niños (y también para adultos), pero es una cuestión de gustos.
Los colchones viscoelásticos. Son resistentes y ofrecen una gran durabilidad, además de que resultan muy cómodos. Eso sí, es importante elegirlos con un grado alto de firmeza para que sean apropiados para los niños. También es importante que la densidad no sea demasiado alta, porque en ese caso serían mucho menos transpirables, lo cual es perjudicial para los niños.
Los colchones de látex. Este grupo de colchones queda prácticamente descartado cuando se trata de elegir el mejor colchón para tu hijo. Esto es porque no ofrece la firmeza necesaria que necesitan los más pequeños de la casa.
Con estas nociones básicas podrás elegir el mejor colchón para tu hijo. Un último consejo: busca un establecimiento de calidad y déjate asesorar por los expertos.
















Esta casa sencilla y maravillosa se localiza en Melbourne y es el hogar de una joven familia australiana. Aunque fue construida hace décadas según el diseño de Harry Ernestin de 1964, el edificio de estilo mid-century modern ha experimentado recientemente una rehabilitación a cargo del estudio
También se pretendió crear interiores sencillos y funcionales (como predica
Es una de las características que definen al estilo mid-century modern. El uso de colores suaves y delicados, que huyen de cualquier estridencia. Para contrarrestar este rasgo y evitar los interiores tristes y apagados, se eligieron obras de arte muy coloristas, capaces de aportar vitalidad y energía a toda la casa.
El salón, como el resto de los espacios de la casa, es sobrio y está dominado por el blanco de las paredes y por la luz que entra a raudales por los grandes ventanales. La nota alegre la ponen los cuadros de gran formato que, como ya hemos dicho, rebosan color. También el gran sofá de terciopelo es como una isla azul en medio de un océano blanco.
En toda la casa dominan los materiales naturales. Era así en sus orígenes y este rasgo se mantuvo en la rehabilitación de la casa. Tanto la madera como la piedra natural están presentes por todas partes, y son elementos que tienen una importancia especial. Un ejemplo de esto es el hecho de que en la reforma se optase por recuperar el suelo de mármol, original de la casa.
Los espacios exteriores de esta casa australiana son una maravilla. Reflejan el interés del estilo mid-century modern por enaltecer los exteriores de los edificios. Aun así, los jardines y patios de estas casas son, igual que los interiores, sencillos y funcionales.
Desde el comedor se tiene una vista inigualable de la piscina, gracias a los amplios cerramientos de vidrio. En la entrada destacan las
Los mismos cánones estéticos que presiden las zonas comunes de la casa están presentes también en los dormitorios y los cuartos de baño. El blanco potencia la luminosidad de estos espacios. Como en el dormitorio, donde la única nota de color la pone un cuadro de gran tamaño.
El cuarto de baño está revestido casi totalmente
Este movimiento surgió a mediados del siglo XX (de ahí su nombre) en diferentes disciplinas como la arquitectura, el interiorismo y el diseño. Encontramos su origen en el modernismo, que evoluciona, en determinados ámbitos, con el paso del tiempo en este estilo funcional y elegante al mismo tiempo.
Así, esta casa tan sencilla y tan especial al mismo tiempo puede considerarse todo un ejemplo de todo lo que se puede conseguir gracias a una magnífica interpretación del estilo mid-century modern. ¿Qué te ha parecido?
No hay un material igual. Tan natural, tan bello, tan versátil… Y en el estilo granja la madera se lleva la palma. Es la estrella que más brilla. Esto lo comparte con nuestro estilo rústico, que tiene en la madera uno de los elementos claves.
En el farmhouse style la madera forra las paredes y los techos, es la protagonista de muebles, armarios, mesas, etc. Y con una variedad: los armarios de cocina fabricados con tablones de madera y decorados con herrajes de hierro, al más puro estilo establo.
Al igual que en las casas de campo a las que estamos acostumbrados, en el estilo granja las vigas han de quedar a la vista, siempre que sea posible. Aunque también es perfecto un techo a dos aguas revestido de listones de madera pintada. Sea como sea, una vez más la madera triunfa.
Y si estás buscando un material adecuado para combinar con la madera, el ladrillo es la solución. Se convierte en el estilo granja en un material perfecto para acompañar a la madera, especialmente en la chimenea.
Me encanta ese toque desaliñado que tienen muchos ambientes de estilo granja. Esto no es una novedad ni un rasgo que defina a esta tendencia. Es, sencillamente, un efecto que los ambientes farmhouse chic se empeñan en reflejar. También lo hacen la gran mayoría de los interiores rústicos y shabby chic.
Otra idea que el estilo granja asume y que nos encanta. Aunque, todo hay que decirlo, no es algo propio y exclusivo de la corriente decorativa. Las alacenas de madera, pintadas y despintadas, con su cuerpo inferior de dos puertas y su parte superior con cristales o anaqueles, estaban presentes en todas las casas de pueblo de antaño.
Y acompáñala, en la cocina me refiero, de una bonita y robusta pila de porcelana. Esto será mucho más fácil de encontrar.
Las tapicerías de cuadros son perfectas para decorar los interiores de las casas de estilo granja. Resultan muy acordes a la estética del conjunto y le dan un aire country muy especial. Úsalas para la ropa de cama y para los manteles, las cortinas o los cojines del salón. No fallarás.
Otra idea que nos gusta es la de usar colores pastel para decorar los ambientes más íntimos de la casa, es decir cuartos de baño y dormitorios.