Queridos lectores, tenemos una noticia muy importante que daros: ¡Abrimos nuestra tienda de decoración online!
Desde 2008 en nuestro blog os hemos ofrecido las últimas tendencias y novedades en el mundo de la decoración, el interiorismo y el DIY. Muchos de nuestros lectores nos pregutáis a menudo «¿dónde puedo comprar…?», «¿cómo puedo conseguir…», y por ello, hemos decidido lanzar nuestra propia tienda de decoración online con la finalidad de poder daros una solución práctica y respuesta a muchas de esas preguntas.
En nuestra tienda de decoración encontraréis elementos prácticos para el hogar a muy buenos precios, así como productos de decoración y algo de mobiliario que elegiremos siguiendo las últimas tendencias en decoración y vuestros gustos, es decir, los de nuestros lectores.
Aunque estaremos continuamente renovando productos para traeros lo último de lo último, a continuación os mostramos algunas de las cosas que podréis encontrar en nuestra tienda online de decoración, como cuadros vintage, velas olorosas, cestas de mimbre, bandejas de madera, semillas para cultivar flores y hierbas de cocinar fácilmente, relojes, felpudos originales, marcos de fotos y figuras decorativas.
Además, de todo esto, también tenemos cosas prácticas para el hogar a muy buenos precios, como todo tipo de moldes para el horno de repostería, complementos para el desayuno, ollas, sartenes, vajillas, bombillas, alargadores, ambientadores y algunos electrodomésticos.
Por el momento, solo realizamos envíos a España (tanto a Península como a las Islas Canarias, Ceuta y Melilla) pero esperamos en un futuro poder ampliar los envíos a otros países para que todos nuestros lectores podáis comprar en nuestra tienda online.
Esperamos veros pronto por nuestra tienda, y ante cualquier duda podéis consultarnos con comentarios en este mismo post, en redes sociales, o bien escribiéndonos diréctamente a la tienda por el formulario de contacto.
Y no esperéis más, entrar en tienda.decoracion2.com donde podréis recorrer todo nuestro catálogo de productos para el hogar.
¿Vas a reformar tu casa y no te decides entre poner una cocina tradicional o dejar una cocina abierta al salón? Te contamos todas las ventajas y los inconvenientes de las cocinas americanas para que puedas decidirte entre las dos opciones. ¡Toma nota!
La cocina americana es aquella que no está delimitada por cuatro paredes, como las habitaciones convencionales de la mayoría de las casas, sino que aprovecha una o dos paredes de una estancia más grande (que suele ser el salón) y queda conectada con el resto del espacio. Hoy vamos a analizar los pros y los contras de tener una cocina abierta al salón.
Con la excepción que marcan los imponentes lofts, en los que dominan los espacios diáfanos y amplísimos, lo más habitual en nuestro país son las habitaciones delimitadas por tabiques. De esta manera lo más frecuente sea que nuestra cocina tenga sus cuatro paredes y goce de un espacio independiente del resto de la casa.
Sin embargo, en ocasiones se opta por diseñar una cocina abierta al salón, separada normalmente por una barra. La razón más común para decidirse por este tipo de cocinas suele ser la falta de espacio. Si tenemos un apartamento o un estudio en el que los metros cuadrados brillan por su ausencia, la cocina abierta al salón combate un poco este inconveniente, ya que nos ayuda a ganar espacio.
Es una buena solución para apartamentos muy pequeños, en los que una cocina independiente apenas dispondría de espacio para moverse y poder cocinar a gusto. Sería, sin duda, un espacio demasiado agobiante.
Es en estos casos cuando saltan a la vista todas las ventajas de la cocina abierta al salón, que dota al espacio de otra dimensión. Simplemente con tirar un tabique, la casa ya parece distinta, más amplia y espaciosa. La cocina queda totalmente conectada con el espacio principal de la vivienda, para lo bueno y para lo malo, porque no todo son ventajas.
En cualquier caso, una cocina abierta al salón es una solución mucho más atractiva y moderna en lo que se refiere al diseño de la casa que una cocina independiente que apenas tenga espacio de uso.
Esta es otra de las ventajas que tiene una cocina abierta al salón, y es que al estar el espacio interior de la vivienda menos compartimentado, la luz natural fluye más y mejor.
Lo más normal es que el salón (aunque estemos hablando de apartamentos reducidos) sea la estancia de la casa que disponga de más luz natural (por algo es el espacio principal, ¿no?). Las cocinas americanas se aprovechan de ello y ganan en iluminación natural, lo que viene a acentuar la sensación de amplitud: una cocina abierta al salón, aunque sea pequeña, siempre parecerá más grande y luminosa que si dispone de tabiques.
No todo son ventajas en el hecho de tener una cocina abierta al salón. De hecho, hay principalmente un inconveniente que hace que este tipo de cocinas no tengan tantos adeptos como sería de esperar. Igual que la luz natural que procede del salón fluye e inunda la cocina, los olores a comida que se generan en esta cuando se está cocinando se extienden de manera inevitable al resto de la casa.
Podemos tratar de ponernos una venda en los ojos y argumentar que existe la opción de instalar una buena campana extractora, que las hay muy modernas y potentes. O podemos creer a pies juntillas que abriendo las ventanas se solucionará rápidamente el problema.
Sin embargo, lo cierto es que si cocinas en una cocina abierta al salón, los olores inundarán el espacio y ambientarán el salón quieras o no. Y no existe una forma eficaz de evitarlo, por muy moderna que sea tu campana extractora.
A mí personalmente, esta desventaja me parece decisiva y me haría desistir del hecho de tener una cocina abierta al salón, pero siempre hay que valorar las circunstancias de cada uno. Hay muchas personas que no acostumbran a cocinar, que comen habitualmente fuera de casa y que apenas usan la cocina. Quizá para ellas este inconveniente de la cocina abierta al salón no sea tan decisivo.
Por otro lado, también influye el tipo de ventilación que tengas en casa, si es cruzada o no; si tienes la posibilidad de generar corrientes de aire que solucionen el problema, etc. Lo único que está claro es que debes tener en cuenta este aspecto antes de decidirte a tirar los tabiques.
Las cocinas americanas tienen otra ventaja importante, y es que permiten que aquel que está preparando la comida pueda interactuar al mismo tiempo con el resto de miembros de la familia que estén en el salón. Esto puede resultar muy agradable.
Así, cuando celebras en tu casa una cena con amigos puedes estar preparando los platos y demás mientras charlas con ellos, algo que puede estar muy bien.
Pero claro, esta mayor interacción entre la cocina y el espacio principal de la casa puede volverse también un problema, sobre todo cuando necesitas paz y tranquilidad y quieres un poco de intimidad. En esos casos, una cocina americana no permite la opción de cerrar la puerta y punto final.
Sea como sea, las personas somos muy distintas unas de otras y vivimos de formas muy diferentes. Por eso, si no sabes por qué tipo de cocina decidirte, valora las ventajas y los inconvenientes y trata de pensar en cuál es tu estilo de vida. Así podrás saber qué tipo de cocina es la que se adapta mejor a tus necesidades y acertarás. ¡Seguro!
Es uno de los productos estrella cuando se trata de reciclar muebles y darles otro aire. La llamada pintura de tiza te ofrece muchas posibilidades a la hora de renovar todo tipo de piezas de madera y de otros muchos materiales. Te contamos cómo usar chalk paint y sacarle todo el partido a esta pintura prodigiosa.
Ha revolucionado el mundo de la restauración de muebles y las manualidades desde el mismo momento en que hizo su aparición de la mano de Annie Sloan hace más de dos décadas. Y es que la pintura de tiza, la famosísima chalk paint, continúa estando vigente gracias a sus ventajas, que son muchas. Para empezar, usar chalk paint es una de las maneras más sencillas y efectivas para cambiar el aspecto a un mueble pasado de moda.
Es fácil de usar, se diluye y se limpia con agua, se adhiere a cualquier superficie sin necesidad de dar antes ningún tipo de imprimación (no necesitas pasarte mucho tiempo preparando el mueble a pintar, aplicando un producto previo y dejando secar) y con ella se consigue un acabado mate y empolvado muy bonito para cualquier mueble. Aquí tienes algunos trucos para sacarle todo el partido a la chalk paint en tus trabajos de manualidades o cuando vayas a pintar un mueble para reciclarlo.
Cuando uno comienza a usar chalk paint le sobreviene una agradable sensación de asombro. Por fin un producto que se utiliza con facilidad, sin necesidad de conocer técnicas especiales. Una pintura que pueden usar con éxito hasta los que no han cogido nunca una brocha y se están iniciando en este mundo de las manualidades y el bricolaje.
A partir de ahí… ¡mucho cuidado! La chalk paint engancha y, si no prestas atención, puedes descubrirte un día intentando pintar todo lo que tienes alrededor. Bueno, no tanto, pero es cierto que apetece seguir descubriendo sus secretos de aplicación, sus muchos colores, sus acabados, etc.
Además de las ventajas antes mencionadas, la chalk paint tiene otra importante bondad y es que envejece de una manera especial, muy bonita, lo cual es importante ya que si el mueble te gusta y la pintura va acusando el paso del tiempo adecuadamente, siempre te resultará decorativo.
Tips muy útiles a la hora de trabajar con chalk paint
Elegir el cepillo adecuado. La chalk paint es una pintura densa y al aplicarla sobre una superficie conviene no dar una capa demasiado gruesa, sino extenderla de forma adecuada con la brocha. Lo mejor es emplear una redonda (será más sencillo pintar), aunque si se desea un aspecto más suave, es mejor usar una brocha plana de cerdas sintéticas.
No te canses de agitar. Quizá por su textura gruesa y densa, o porque cuando está en reposo los pigmentos y componentes se depositan en el fondo del bote, el caso es que para usar chalk paint (y acertar) es necesario que esté bien removida antes de su aplicación.
Para empezar agita el bote antes de abrirlo con vigor, como si estuvieses preparando un cóctel en una coctelera. Y después, una vez abierto, hazte con un palo fino y remueve durante un buen rato. Merece la pena tomarse tanta molestia, pues después obtendrás mejores resultados.
Cómo preparar la pieza
Fuente: Offbeat + Inspired
Una buena limpieza. Sí, ya sabemos que una de las cosas que más nos atrae y nos llama la atención de la chalk paint es su asombrosa capacidad para adherirse a cualquier tipo de superficie y que, si nos decidimos a usarla, nos ahorraremos el paso de tener que aplicar una imprimación previa sobre la pieza, con el ahorro de tiempo, esfuerzo y dinero que ello supone. Pero de ahí a no preocuparse de limpiar el mueble antes de comenzar a trabajar va un trecho, ¿no crees?
Por eso, no olvides limpiar la pieza que vayas a pintar, sobre todo si es muy viejo, si lo has encontrado en un mercadillo o lo has rescatado de un desván olvidado y tiene mucho polvo o manchas muy antiguas. Comienza por frotarlo a conciencia con agua y jabón y seca después muy bien. Insiste si se trata de un mueble encerado.
Las virtudes de un lijado suave. Estamos en la misma situación que en el paso anterior. Vale que la chalk paint promete librarnos de la fase de lijado previa al trabajo de pintura, y es cierto. No es necesario lijar antes de pintar, pero hay veces en que el resultado de la pintura mejora y mucho si le damos a la pieza un ligero lijado con un simple papel de lija.
Hazlo si el mueble que vas a pintar tiene algún desperfecto en la madera o si lleva un barniz muy brillante (el lijado mejorará la adherencia de la chalk paint).
La forma en la que aplicamos la pintura de tiza también influye en el acabado final conseguido. Si la has usado alguna vez habrás notado que esta es una pintura gruesa, muy densa, que apenas gotea. Pues bien, en función de la forma en que la uses lograrás un efecto u otro.
Si quieres un acabado envejecido, con textura, pinta sobre la madera con una brocha redonda directamente del bote de pintura (eso sí, bien removida). ¿Que quieres un efecto más suave? Diluye un poco la chalk paint con agua y utiliza para pintar una brocha plana.
¿Que tienes un mueble de madera precioso y quieres que se intuya la veta? Pues diluye la pintura con más cantidad de agua hasta dejarla muy líquida y aplica para lograr un efecto lavado.
Cómo lograr un buen acabado
Una vez tengas el mueble pintado, ya sea con una sola capa o con dos (eso dependerá de la pieza), llega el momento de aplicar un producto para proteger la pintura. Lo mejor es decidirse por la cera, si se trata de un mueble que va a estar en el interior.
Para dar la cera lo mejor es emplear una brocha limpia o un trapo suave que no suelte pelusa. Aplica una buena cantidad de cera incolora por toda la pieza y deja que penetre en la madera y se funda con la pintura. Una vez se haya secado durante un rato, frota con un trapo para eliminar el exceso y después pule para sacar brillo.
Durante el primer mes (es el tiempo que tarda la cera en “curar” y endurecerse completamente) no conviene poner sobre la superficie del mueble piezas que puedan rayarlo. Acostúmbrate a usar posavasos antes de poner copas o vasos de agua y mantén el mueble a salvo de fuentes de calor o de la humedad de ciertos lugares.
Cuando tengas que limpiarlo usa un paño suave y no utilices limpiadores para muebles. Si tiene alguna mancha, trata de quitarla humedeciendo un poco el paño, o añadiendo una goita de jabón neutro.
¡Ya estás listo para empezar a usar chalk paint! Con estos trucos te convertirás en todo un experto en muy poco tiempo. ¿A qué esperas?
¿Estás buscando ideas para crear una zona de juegos en la habitación de los peques? Pues aquí tienes un proyecto DIY realmente espectacular. No solo es decorativo, sino que se convertirá en el lugar favorito de los más pequeños; en el escenario de todos sus juegos. Te contamos cómo puedes hacerlo tú mismo.
Es cierto que los niños, a veces, se entretienen con cualquier cosa. Pero nunca está de más estimular su imaginación. Y una forma de hacerlo es facilitarles cosas con las que jugar. Cierto que en muchas ocasiones no las necesitarán, porque sabrán encontrar lo que les hace falta para desarrollar sus juegos, pero seguro que agradecen tener un espacio para jugar. Una zona de juegos en la que dar rienda suelta a su imaginación. Ahora puedes hacerles una tú mismo de forma sencilla. Lo hemos visto en Leroy Merlin y nos ha parecido una buena idea para organizar la habitación de los niños.
La idea es hacerte con una casita de madera y pintarla y decorarla a tu gusto (o al de los peques). Si eres un experto bricolajero o sabes cómo trabajar con madera, puedes comprar las tablas y hacer tú mismo la cabaña. No digo que sea un trabajo muy complicado, pero si no dominas el tema y no dispones de las herramientas adecuadas, mejor compra la casita de madera ya construida y dedícate a decorarla.
Montar una zona de juegos paso a paso
Lo primero que tienes que hacer es reunir todos los materiales que vas a necesitar para crear esta divertida zona de juegos. Además de la caseta de madera de pino (sin tratar) te hará falta pintura de colores (elígelos a tu gusto), pintura de pizarra, stickers o pegatinas decorativas para las paredes, una cajonera de madera de pino (también sin tratar), cuatro ruedas decorativas, un trozo de suelo vinílico, una rueda de coche para reciclar, alguna tabla de madera, etc.
Y en cuanto a herramientas, además de un cúter, destornillador y brochas de diferentes tamaños, tendrás que hacerte con una sierra de calar. Una lijadora eléctrica tampoco te vendría mal. Si no dispones de estas cosas, puedes alquilarlas en algún centro especializado en bricolaje; pero si te gusta hacer trabajos de este tipo, lo mejor es que vayas pensando en hacerte con tu propia caja de herramientas de bricolaje, con las imprescindibles que no te pueden faltar.
Manos a la obra
¡Comenzamos a trabajar! Lo primero que tienes que hacer es pintar la caseta de los colores que más te gusten. Para hacerlo, tienes varias opciones según tus preferencias y el lugar donde vaya a estar la zona de juegos.
Si es en el interior, en el cuarto de los niños o en otra habitación auxiliar que tengas disponible, puedes usar un esmalte acrílico para interior. Pero también puedes poner la caseta en el exterior, en el jardín o en la terraza. De ser así, entonces conviene que uses un esmalte específico para exterior, que resista mejor los agentes atmosféricos: lluvia, humedad, cambios de temperatura, sol directo, etc.
En este caso se ha pintado el tejado de la casita de color rojo y las paredes exteriores de un bonito verde mint, pero tú puedes elegir los colores que más te gusten o mejor combinen con la decoración del resto del ambiente. Pinta también las paredes interiores.
Cuando la pintura se haya secado del todo, decora las paredes con stickers decorativos. En los centros de bricolaje y decoración encontrarás un montón de modelos infantiles para darles a las paredes un toque especial. Son muy sencillos de poner y decoran un montón.
Para terminar, coloca un suelo vinílico en el interior de la caseta. Tendrás que tomar las medidas y cortar el trozo que necesites con un cúter. En este caso se ha empleado un suelo con un dibujo muy original de un circuito de coches.
Amueblar el interior de la caseta con una práctica cajonera
Pinta la cajonera de pino con una brocha y pintura de color gris claro. Tu decides si necesitas dar dos capas o solamente una, depende de lo que cubriente que sea la pintura que hayas elegido (si decides dar dos capas, lija un poquito cuando la primera se haya secado, antes de dar la segunda).
El siguiente paso consiste el colocar unas ruedas decorativas a la cajonera, para que a los peques les resulte más fácil moverla y cambiarla de lugar, sobre todo, cuando la tengan llena de sus cosas. Un destornillador eléctrico te vendrá de perlas para este trabajo, aunque no te preocupes porque podrás hacerlo también con uno manual.
Cómo hacer una mesita con un neumático viejo
Ahora vamos a contarte cómo puedes realizar algunos elementos para decorar la zona de juegos de los peques. Utilizando una rueda de coche que ya no te sirva puedes hacer una mesita muy práctica y decorativa. Comienza por pintarla con un pintura en spray. Eso sí, tendrás que elegir una que agarre sobre la superficie de caucho de la rueda (puedes elegir una Chalk Paint en spray, práctica y fácil de usar).
Para hacer el tablero de la mesita, corta una madera redonda con la sierra de calar. El tamaño del círculo ha de ser el mismo que el del agujero interior de la rueda. Cuando hayas terminado, lija los bordes del círculo de madera.
A continuación, pinta la madera redonda con pintura de pizarra de color negro. Este tipo de pintura es muy cubriente y suele bastar con aplicar una sola capa, pero si lo crees necesario puedes darle otra. Para terminar el trabajo, coloca la madera redonda pintada de negro sobre el neumático, y fíjale unas ruedas a modo de patas de la mesa.
Estas son algunas ideas que puedes usar para crear la zona de juegos que tus hijos siempre han querido tener, pero tú puedes hacer los cambios que te parezcan oportunos y decorar la caseta a tu manera. ¡No le pongas límites a tu imaginación!
Si alguna vez has pensado que te encantaría tener un lugar en la montaña al que escaparte en invierno, estoy segura de que el refugio de madera que vamos a mostrarte ahora se parece mucho a la idea de la cabaña de tus sueños. Y no es raro. Esta casa en los Alpes franceses es, sencillamente, espectacular. ¿Te apetece descubrirla?
Era una vieja casa de madera destartalada que fue construida en el siglo XIX. Gracias a una rehabilitación formidable que tuvo como primer requisito no traicionar la esencia del edificio, hoy es un refugio de montaña espectacular. Una casa en los Alpes franceses perfecta para pasar unos días en la nieve.
Tanto la rehabilitación del edificio como la decoración de los interiores fueron obra del decorador belga Lionel Jadot, quien supo desde el principio que debía mantenerse fiel a la auténtica esencia de la casa. Así, empleó la misma madera con que se construían las casas de la zona, muchas veces reutilizándola, y recicló también otros materiales.
El resultado salta a la vista: una casa revestida por completo de madera, en la que los espacios son diáfanos y ligeros, y grandes ventanales conectan los interiores con los maravillosos paisajes alpinos.
Una casa en los Alpes franceses que recuerda a un loft
El gran espacio protagonista de este refugio invernal es, sin duda, el amplísimo salón conectado con la cocina. Los techos altos, las diferentes zonas que conviven en el mismo espacio amplio y desahogado, abierto al exterior a través de grandes ventanas… Todas estas cosas evocan la esencia de los grandes lofts.
La madera es el material estrella que reviste suelos, techos y paredes. Lo que más me gusta de la forma en que se ha utilizado este material noble y bello es la apariencia rústica de madera reciclada que poseen los ambientes, como si hubiera sido rescatada de un derribo. Las tablas muestran un acabado irregular, cada una con unas medidas y aspecto diferente, con sus nudos y grietas. El resultado destila autenticidad y la belleza que esconde lo imperfecto.
En cuanto a la decoración de las diferentes zonas de estar que componen este enorme salón, destaca el colorido que el decorador aportó a los espacios. Los tonos castaños de la madera hacen de telón de fondo para un interiorismo de marcado sabor étnico.
Y es que en esta casa en los Alpes franceses destacan los textiles llenos de color y estampados sorprendentes, en una diversidad de tonos alegres que suben la temperatura de los ambientes.
Una cocina ecléctica
El eclecticismo y la mezcla bien entendidos son las notas dominantes en la cocina de esta casa de montaña. Se trata de un espacio que, aunque abierto al salón, queda delimitado por algunos detalles, como la diferencia en el pavimento que en la cocina no es de madera, sino de cemento pulido en un tono beige.
Uno de los detalles más sorprendentes de la cocina es el revestimiento de la encimera y de la isla central que está realizado con un mosaico de vidrio de Bisazza en tonos grises, plata, negros y amarillos. Un detalle muy glamouroso que contrasta con la rusticidad de la madera recuperada de los armarios. Estos materiales tan diferentes conviven, sin embargo, en armonía creando un espacio único.
Destaca la gran campana de hierro fundido suspendida del altísimo techo sobre una cocina de corte industrial.
Estilo japonés para el dormitorio
Aunque las mismas claves decorativas que triunfan en las zonas comunes de la casa también están presentes en el dormitorio principal, hay en este ciertos detalles que lo distinguen y que conforman la esencia ecléctica de la decoración ideada por Jadot para esta maravillosa cabaña.
Las paredes del dormitorio están decoradas con telas con motivos orientales, enmarcadas a modo de cuadros de gran formato.
En el baño triunfa la piedra
El cuarto de baño de la casa es uno de los pocos espacios en los que la protagonista absoluta no es la madera (aunque sigue estando presente en las vigas del techo). Tanto las paredes como el suelo de esta estancia se realizaron en cemento pulido en un color gris azulado que transmite relax y serenidad. Me gusta especialmente el acabado irregular de las paredes; pone una nota de veracidad muy atractiva.
La estrella del baño es, sin duda, la imponente bañera exenta de piedra que se acompaña de dos pequeños lavabos, también de piedra. La nota de color la ponen las alfombras étnicas que no faltan ni siquiera en este espacio, decoradas con alegres colores.
El porche, un rincón para disfrutar al aire libre
A pesar de las temperaturas invernales y de la nieve que cubre el paisaje, el porche de la cabaña se convierte en uno de los rincones más atractivos. Está dispuesto y pensado para disfrutar al máximo de las vistas de este lugar, un paraíso natural de montaña.
Dispone de una chimenea exterior y de muebles de madera cálidos y confortables, con pieles blancas que aumentan la sensación de calidez. Es el lugar perfecto para disfrutar, sobre todo en los meses de verano, cuando las temperaturas se recuperan y el sol brilla más a menudo.
¿Qué te parece esta cabaña de montaña? ¿A quién no le gustaría disfrutar de las impresionantes vistas alpinas al calor de la gran chimenea del salón?