Seguro que ya estás deseando vestir tu casa de Navidad. Que incluso ya tienes pensado algunas ideas nuevas que has visto en las revistas para decorar el salón, el recibidor y en definitiva cada rincón hogareño. En realidad este año te apetece muchísimo disfrutar de una decoración más especial, más tuya. Pues no lo dudes ni un momento. Te propongo realizar una decoración navideña reciclada, con materiales y objetos que seguramente tendrás en casa. No te arrepentirás. ¿Te sigo contando?

Nada como crear tus propios adornos navideños para sentir que tu decoración es única, singular. Y si además cuenta con el valor añadido de que con ello contribuyes a no gastar tanto estos días, mejor que mejor. Sobre todo si estás a favor del consumo responsable y moderado. Seguro que sí. Además, hacer tu propia decoración navideña reciclada te regalará momentos divertidos y entrañables con los tuyos. La mayoría de las ideas que te voy a proponer son la excusa perfecta para que participe algún miembro de la familia, incluso los peques de la casa. ¡Qué divertido!
Decoración navideña reciclada: un árbol DIY en un palet

¿Preparado para tomar nota? Mi primera idea está dedicada al rey de la Navidad: el árbol que presidirá la decoración navideña del salón. Este año, nada de sacar del trastero el modelo artificial de siempre. Por muy espectacular que sea una vez montado. Ni de lanzarnos a comprar un ejemplar natural con la intención de plantarlo en el jardín cuando digamos adiós a las fiestas. ¿Qué tal hacer nuestro propio diseño aprovechando unos tableros de madera inutilizados? ¿O usando unos palets? Seguro que los conoces. A mi me encantan estas maderas. Habitualmente se emplean para el embalaje y carga de mercancías. Son fantásticas para este tipo de tareas Do It Yourself. Además tienen la ventaja de que son bastante consistentes y gracias a ello se pueden usar varias veces en perfecto estado.
Te aseguro que tu árbol de Navidad será súper original y añadirá un sabor muy hogareño al resto de la decoración. Seguro que estás deseando saber por dónde empezar. Muy fácil. Lo primero de todo será conseguir un palet reciclado. Si eres fans de este tipo estructuras, es muy probable que tengas alguno en casa que te pueda servir para darle un nuevo uso. Y si no, solo es cuestión de hacerse con una de estas estructuras.
El momento más divertido llegará a la hora de dibujar el árbol sobre el palet. Saca todo tu talento artístico. Pinta sobre las maderas un árbol cubriendo gran parte de la superficie. Para lograr un acabado realmente original, y un tanto divertido, nada como jugar con colores inusuales o menos empleados en la decoración navideña para pintar el árbol. Por ejemplo una figura en blanco. De paso resaltará mucho sobre el tono de la madera. Quedará genial. Como broche final sólo faltará añadir algunos adornos y colgarlos repartidos por los extremos y por el centro de la figura. Así lograrás que haya armonía en el conjunto. Tú decides: bolas, cajitas de madera, objetos de tela, etc. Estoy segura de que tu árbol será un éxito. ¿Has visto que fácil puede resultar hacer una decoración navideña reciclada?
Un divertidísimo muñeco de nieve con latas

Otro protagonista indiscutible de la Navidad es el muñeco de nieve. ¿A que estás de acuerdo? Por tanto, no podemos plantear una decoración navideña reciclada sin contar con él. Mi propuesta consiste en crear una figura con latas de aluminio de diferentes tamaños, unos cuantos botones de esos que no terminas de usar nunca, cartulina y unos retales. Nos valdrán todas esos recipientes donde vienen las conservas que compramos en el supermercado. Más reciclado imposible.
Si tienes niños, este adorno parece estar hecho a la medida para que participen. Pueden ayudarte a elegir los diferentes tamaños, e incluso a pintar las latas si empleas una pintura decorativa en spray. Aunque seguramente lo que más les divertirá será convertirse en auténticos diseñadores del muñeco. Buscar los botones para hacer la cara y el resto del cuerpo, una cartulina para dibujar la nariz y el gorrito, etc. No me digas que no es divertido y fácil. Cuando esté listo, quedará muy simpático en la entrada de tu casa, en la decoración navideña de la terraza o en un rincón del jardín.
Mecanismos de relojes: un adorno muy personal para el árbol

Por increíble que parezca, la maquinaria de los relojes posee una estética muy singular y bella, difícil de explicar. Y quién no tiene en casa toda una colección de relojes inservibles de los que no queremos desprendernos. ¿Por qué no usar sus mecanismos como objetos ornamentales para nuestro árbol de Navidad? Tan sencillo como desmontarlos y seleccionar aquellos que más encanto tengan desde el punto de vista decorativo. Y si además se pueden combinar piezas en diferentes acabados y formas, más bonito será el efecto final. Para colgarlos, hay muchas opciones: cuerdas, hilos, cintas de las de envolver regalos… Como verás, una decoración navideña reciclada está llena de propuestas imaginativas.
Rincones llenos de magia navideña

La magia de la Navidad es única, irrepetible. Y también los adornos que puedes realizar si apuestas por una decoración navideña reciclada. Como estas dos ideas que te propongo, perfectas para lucirlas en algún rincón especial del salón o de la cocina. ¿Qué tal recrear una pequeña escena navideña dentro de una copa vieja de vino o de coñac? Solo hay que colocar en su interior pequeñas figuras representativas de la Navidad, cubrirlas con nieve artificial o pequeños copos de papel, cerrar la boca de la copa con una tapa de cartulina pegada y trabajo finalizado. Después, colocadas boca abajo quedan preciosas. Un detalle navideño lleno de magia.
Como las cajitas de jengibre hechas con cartón reciclado. Una idea especialmente pensada para amantes de las manualidades y el DIY. Con unas cuantas planchas de cartón podrás crear varias casitas. Si las pones unas luces Led en su interior, parecerán recién salidas de un cuento navideño. No me digas que no resultan de lo más evocadoras. ¿Te animas a dar forma a tu propia decoración navideña reciclada?
















Puede que no lo creas, pero las imágenes que estás a punto de ver pertenecen a una casa sueca diferente a todas las que puedas imaginarte. Es tan bonita que emociona, y tan distinta en su concepción que no parece estar ubicada en Suecia. Ni tampoco ser una casa habitada por suecos. Sin embargo, intuyo que no resulta tan extraña en su ambiente.
Esta casa sueca es la prueba de ello. Ni es tan blanca, ni tan diáfana ni, en absoluto, minimalista. Más bien al contrario, se trata de una vivienda llena de contrastes, atrevida, con muchos matices de color con el azul como protagonista estelar.
Y no solo eso. También tiene un punto ecléctico que combina de maravilla pasado y presente. Así, los muebles antiguos conviven sin problemas con elementos de corte moderno. El resultado es un espacio singular que cautiva al primer golpe de vista.
Si nos imaginamos que existe un estilo nórdico diferente al que nosotros conocemos, está claro que debe ser un poco como esta casa maravillosa. Basado en el color, en lo natural y en lo confortable. Con espacios de alma campera que, de repente, incluyen sin inmutarse alguna pieza totalmente contemporánea.
Un estilo nórdico distinto que se preocupa por darle
De la forma en que se ha empleado el color a la hora de decorar la casa, lo que más me ha llamado la atención es cómo han armonizado esos tonos diferentes de azul intenso. Algo que no me parece nada fácil, la verdad, y que en esta casa sueca diferente a las demás han conseguido de maravilla.
Una de las características más especiales de esta casa sueca diferente es la forma en la que se ha empleado
El mobiliario es muy especial, como casi todo en esta casa sueca diferente y personal. Hay muchas piezas antiguas. Unas son más clásicas y otras más rústicas, pero todas llaman la atención por su belleza.
Es otro de los elementos que llaman poderosamente la atención: las galerías de cuadros que decoran las paredes. Están en la zona del comedor y en una de las salas de estar. Mezclan fotos de estilo contemporáneo con otras antiguas, pinturas e ilustraciones.
La cocina es uno de los espacios que más me gustan de esta casa sueca diferente, aunque realmente es difícil decidirse por uno u otro ambiente, porque todos son espectaculares.
Todos los elementos se confabulan para darle a la cocina ese sabor antiguo y campero tan acogedor, en el que el blanco resulta protagonista en una concesión al estilo nórdico más habitual. Sin embargo, y para no caer demasiado en lo común, una de las paredes de la cocina está empapelada con un papel pintado estampado en tonos dorados.
En cuanto a los detalles del pasado destacan los azulejos de tipo metro esmaltados en blanco. También los muebles de apariencia rústica pintados de blanco, o la alacena campera del comedor. Alrededor de la mesa de la cocina, varias sillas diferentes con aspecto de ser antiguas se mezclan y aportan un toque fresco y desenfadado.














