Los muebles de tu casa lo dicen todo de ti. Además de cumplir la función para la que fueron ideados, decoran el espacio y lo hacen tuyo. Por eso, no solo te gusta que estén bonitos y limpios por fuera, sino también por dentro. ¿A que no me equivoco? Hoy te vamos a dar algunas ideas estupendas para que puedas forrar los cajones de cómodas, mesillas, escritorios… Conseguirás protegerlos y decorarlos.

¿Quién no tiene en casa más de un mueble equipado con cajones? Ya sea una mesilla de noche junto a la cama, un escritorio, o una cómoda para la ropa blanca. O un aparador en el comedor para guardar la vajilla. Cualquiera de estos muebles te quedará mucho más decorativo si forras los cajones con papel decorativo o tela. Vamos a enseñarte cómo puedes hacerlo utilizando ambos materiales. ¡Verás qué fácil y qué resultado tan genial, tanto con uno como con el otro!

Puede que tengas restos de ese papel pintado que te sobró al revestir la pared del dormitorio. O quizás dispongas de unos retales de tela que te gustaría aprovechar. Sea como sea, y elijas el material que elijas, forrar los cajones es una gran idea. Estarán mucho más limpios y curiosos, y podrás darles un toque muy especial.
Cómo forrar los cajones con papel pintado

Utilizar papel pintado es una buena manera de forrar los cajones para dejarlos perfectos. Así, cada vez que abras uno de esos cajones, verás lo bonitos que te han quedado, por no decir que estarán mucho más limpios y curiosos.
Para revestir su fondo con papel pintado necesitarás, además del papel, un pliego de papel de periódico (puedes utilizar también otro tipo de papel que tengas a mano), cinta de doble cara, cúter, tijeras y un lápiz.
Lo primero que tendrás que hacer es realizar la plantilla que después te servirá de modelo para cortar el papel pintado. Si usas papel de periódico tendrás que ser cuidadoso para que no se te rompa. Mete el pliego de papel de periódico en el interior del cajón, estíralo bien y ve marcando el contorno con el lápiz. Ya solo tendrás que cortarlo con las tijeras para tener la plantilla.
Coloca la plantilla sobre el papel pintado, marca con el lápiz y corta con el cúter. Puedes ayudarte con la regla si es necesario. Después tienes que introducir el papel pintado, ya cortado a la medida en el cajón. Antes coloca en el fondo del mismo algunos trozos de cinta de doble cara para que no se mueva. Estira con la mano el papel para eliminar cualquier burbuja de aire que haya podido quedar.
Puedes ver este vídeo de Westwing en el que te explican paso a paso cómo se lleva a cabo el proceso.
Y si utilizas tela…

Si prefieres forrar los cajones de tus muebles con tela, también puedes hacerlo. Seguro que tienes muchos retales bonitos a los que darles una segunda utilidad. Hoy te damos algunas recomendaciones y consejos para que consigas el mejor resultado.
Para empezar, te diré que conviene que trates la tela antes de forrar con ella los cajones. Existen productos especiales que te ayudarán a darle la consistencia necesaria, como este endurecedor de tela de la marca Modge Podge.

Solo tienes que mezclar el producto con agua a partes iguales en un cuenco. Después introduce la tela en la mezcla, procurando que quede completamente empapada. Ahora tienes que tenderla y dejarla secar al sol. Ve echándole un vistazo de vez en cuando y, justo antes de que se seque, plancha la tela para eliminar todas las arrugas que pueda tener.

Ahora que está completamente seca verás como la tela se ha endurecido sin que los colores ni los motivos del diseño se hayan modificado en absoluto. Quedará dura pero flexible al mismo tiempo.

El siguiente paso consiste en tomar las medidas del fondo del cajón y recortar con ayuda del lápiz, la regla y las tijeras. Una vez lo tengas, ni siquiera será necesario que pongas cinta de doble cara para sujetar la tela al fondo del cajón, ya que no se moverá ni le saldrán arrugas ni burbujas de aire.
La solución perfecta para el cuarto de los niños

Si tienes niños pequeños en casa ya te habrás dado cuenta de que la delicadeza no es su fuerte. Por eso proteger el interior de los cajones de sus muebles con papel pintado es una gran idea. Además de mantenerlos en buen estado, les gustará ver los divertidos dibujos y quizás así se animen a guardar y a recoger. ¡No hay que perder la esperanza!

En cualquier caso, forrar los cajones con materiales que tengas a mano es una manera muy divertida y sencilla de añadir color a sus muebles y a su habitación. ¡Ponte manos a la obra!


















De entre todas las tareas del hogar, seguramente las más gratificantes son las de cuidar el jardín (para aquellos que lo tienen, claro). Desde reunir ideas para mejorar el espacio, hasta cortar el césped o mantener las plantas en las mejores condiciones posibles. Todos los trabajos se hacen mejor y de manera más animada cuando son al aire libre.
Lo primero que tienes que hacer es serrar las estacas de madera que van a componer el límite del arriate. Antes de empuñar la sierra de calar, es importante que sujetes bien la estaca a un soporte estable o a un banco de trabajo para que no se mueva y puedas hacer el corte perfecto.
El siguiente paso consiste en barnizar las estacas de madera con un barniz mate resistente a la intemperie. Esto hará que el borde de tu arriate sea más resistente a los agentes atmosféricos.
Puedes aprovechar el tiempo que tardan las estacas en secarse después de aplicarles el barniz para preparar el terreno antes de delimitar el arriate. Para ello tendrás que coger la pala y cavar una zanja en el lugar en el que quieras colocar las estacas de madera.
Esta zanja ha de tener el mismo ancho de las piezas y una profundidad que permita introducir las estacas lo suficiente como para que no se caigan a la primera de cambio. Para conseguir que las piezas queden más afianzadas, puedes poner en el fondo de la zanja una capa fina de grava. Así lograrás que el delimitador del arriate no se hunda con el tiempo.
Ahora ya puedes comenzar a colocar las estacas, una junto a otra, hasta delimitar por completo el arriate, el sendero o la zona que prefieras de tu jardín. Cuando hayas terminado rellena los huecos que hayan podido quedar entre ellas con tierra y una paleta de jardinería pequeña.
¿Te acuerdas de cuando eras pequeño y hacías tú mismo en el cole los regalos del Día de la Madre? Eran trabajos manuales hechos por nuestras pequeñas manos, de aquella manera… Sin embargo, a mamá le parecían siempre obras de arte, obsequios maravillosos que no se podían comparar con ninguna bagatela comprada en una tienda, por muy valiosa que esta fuera.
No se trata de agobiarte ni de meterte en una compleja aventura de bricolaje, no. Se trata más bien de darte algunas ideas para que puedas hacer tú mismo (y sin la ayuda de nadie puesto que son proyectos muy sencillos) los regalos del Día de la Madre.
Este trabajo me ha parecido muy original, y seguro que a tu madre le encanta. Es una idea estupenda, por ejemplo, para aquellos padres animosos que están buscando un proyecto para hacer con sus hijos pequeños y regalar algo especial a mamá.
Lo primero que tienes que hacer es preparar la pieza de madera de forma adecuada. Una vez cortada, líjala bien para dejar la superficie y los cantos suaves. Después piensa cómo vas a pintarla. Utiliza la cinta de carrocero para resguardar aquellas partes que no has de pintar, según tu esquema.
Cuando se haya secado la pintura, escribe los nombres con el pincel para personalizar el colgador. Coloca los pomos y ¡listo! Ya tienes uno de los regalos del Día de la Madre más decorativos, prácticos y, además, hechos por ti.
Me encantan las letras de madera como recurso decorativo para animar cualquier rincón de la casa. Quedan geniales en el cuarto de los niños, componiendo su nombre, por ejemplo, y también son una idea fantástica cuando pienses en los regalos del Día de la Madre.
¿Por qué no utilizas
Una vez secas las letras, aplica la cera y después frota con el trapo de algodón. ¡Ya está listo el regalo!
El último proyecto consiste en un regalo muy especial: un marco para colocar varias fotografías. A tu madre le va a encantar. Sobre todo si lo pintas tú mismo y después buscas en el baúl de los recuerdos las fotos antiguas que más le gustará descubrir. Será uno de los mejores regalos del Día de la Madre que habrá recibido nunca.
La tarea no puede ser más fácil. Puedes utilizar pintura de tiza Chalky Finish, o también la nueva Milky Paint. Sin embargo, aquí te dejamos otra opción diferente: la pintura en aerosol Vintage Chalky Paint.
Para usarla sin problemas solo has de tener en cuenta que es necesario proteger muy bien con cinta de carrocero tanto las partes del marco que no quieres pintar, como la zona en la que vayas a trabajar.
Ya solo tienes que adaptar las fotografías al tamaño de los huecos y colocarlas como tú quieras. Decídete por una de estas tres ideas… ¡o por las tres! Triunfarás, seguro.